• Tehuacán

Muy recomendable

  • Visitar el Museo de Mineralogía, único en Latinoamérica, con más de 10 mil minerales, fósiles y meteoritos.

  • Probar las aguas minerales, por ejemplo, en San Lorenzo a la sombra del gran ahuehuete milenario, o en Peñafiel.

  • Probar el tradicional mole de caderas, y asistir al ritual que da comienzo a la gran Feria.

  • Pasear por el Tehuacán colonial, visitando el Centro Cultural del Carmen y sus jardines y el ex-convento de San Francisco.

  • Buscar fósiles y cactus gigantes en la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlan.

Compartir

¿Dónde alojarse?

Reserva de vida, fósiles, maíz, minerales y aguas.

La apacible ciudad de Tehuacán es la capital de un valle rico en historia. Historia humana e historia natural. Habitado desde hace más de 8 mil años, aquí se han descubierto los fósiles más antiguos del maíz, el cultivo que permitió que el hombre se asentara y florecieran las culturas mesoamericanas.

Por aquí pasó el Camino Real y a su vera nació la ciudad y se fundaron los conventos, las iglesias, los mercados, las plazas.

Los antiguos ya conocían las propiedades de sus aguas minerales, las mismas que hoy continuamos disfrutando. Y de la convivencia de españoles e indígenas surgió una extraordinaria gastronomía, que

se viste de ritual cada año en el Festival del Mole de Caderas.

Pero el valle también nos ha legado el privilegio de mirar a eras ya pasadas a través de los minerales -que se exhiben en el excelente museo ubicado en el Centro Cultural el Carmen- y los abundantes yacimientos fósiles. En esta sorprendente región se origina la Reserva de la Biosfera Tehuacan-Cuicatlan, un auténtico refugio de biodiversidad y un paraíso para los fotógrafos, con sus espléndidos paisajes desérticos. Un lugar mágico que ejerce una poderosa fascinación sobre el viajero.

Continuar leyendo

Por aquí pasó el Camino Real y a su vera nació la ciudad y se fundaron los conventos, las iglesias, los mercados, las plazas.

Los antiguos ya conocían las propiedades de sus aguas minerales, las mismas que hoy continuamos disfrutando. Y de la convivencia de españoles e indígenas surgió una extraordinaria gastronomía, que

se viste de ritual cada año en el Festival del Mole de Caderas.

Pero el valle también nos ha legado el privilegio de mirar a eras ya pasadas a través de los minerales -que se exhiben en el excelente museo ubicado en el Centro Cultural el Carmen- y los abundantes yacimientos fósiles. En esta sorprendente región se origina la Reserva de la Biosfera Tehuacan-Cuicatlan, un auténtico refugio de biodiversidad y un paraíso para los fotógrafos, con sus espléndidos paisajes desérticos. Un lugar mágico que ejerce una poderosa fascinación sobre el viajero.

Muy recomendable

  • Visitar el Museo de Mineralogía, único en Latinoamérica, con más de 10 mil minerales, fósiles y meteoritos.

  • Probar las aguas minerales, por ejemplo, en San Lorenzo a la sombra del gran ahuehuete milenario, o en Peñafiel.

  • Probar el tradicional mole de caderas, y asistir al ritual que da comienzo a la gran Feria.

  • Pasear por el Tehuacán colonial, visitando el Centro Cultural del Carmen y sus jardines y el ex-convento de San Francisco.

  • Buscar fósiles y cactus gigantes en la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlan.

Compartir

Suscríbete a nuestro newsletter

Recibe información de eventos, noticias de Puebla

Please wait